Vila-real tiene ya ganado desde hace tiempo un renombre a nivel mundial por la calidad e innovación de sus empresas cerámicas y por el Villarreal CF. Pero Vila-real goza, también, de un importante y valioso legado cultural, artístico y religioso, así como de una rica y variada gastronomía. No somos una ciudad de playa, pero sí una ciudad de patrimonio religioso, como la Iglesia Mayor San Jaime, cuyo interior alberga verdaderas joyas pictóricas y escultóricas de maestros de gran renombre en el arte valenciano, o la Basílica de San Pascual, el monumento religioso más visitado de la provincia con un magnífico y elaborado altar. En el paisaje protegido del Termet, rodeada de un paraje singular y rico en biodiversidad a orillas del río Mijares se encuentra la Ermita de la Virgen de Gracia.